Qué incluye
Conflictos por terrenos heredados, el cansancio de cuidar a los papás, la pregunta de tener hijos o no, la salida de la casa familiar, la vida en familias ensambladas y el duelo por un animal querido.
La familia costarricense suele ser cercana e intensa. Estos artículos miran algunas de las situaciones que más consultas generan.

Conflictos por terrenos heredados, el cansancio de cuidar a los papás, la pregunta de tener hijos o no, la salida de la casa familiar, la vida en familias ensambladas y el duelo por un animal querido.
En muchas familias costarricenses hay un terreno que pasa de generación en generación. Mientras los papás viven, todo parece claro. Cuando faltan, o cuando envejecen, aparecen preguntas incómodas: quién se queda con qué, quién pagó, quién cuidó, quién merece más.
LeerCosta Rica tiene una de las esperanzas de vida más altas de América Latina. Es una buena noticia que trae un desafío: cada vez más familias tienen que cuidar a padres muy mayores, a veces durante muchos años.
LeerPocas decisiones son tan importantes y tan presionadas como la de tener hijos. Llega con preguntas de la familia, con comparaciones con amigos, con parejas que no siempre quieren lo mismo y, para muchas mujeres, con la sensación de que el tiempo se acaba.
LeerEn Costa Rica, muchas personas viven con sus papás hasta bien entrados los treinta, por razones económicas, culturales o afectivas. Irse de la casa es, para muchos, una decisión que se pospone durante años.
LeerCada vez más familias costarricenses se forman con hijos de relaciones anteriores. «Los tuyos, los míos y los nuestros» dejó de ser una excepción. Esa forma de familia tiene mucho de bueno y también desafíos propios.
LeerPara muchas personas, su perro o su gato fue compañía diaria durante diez o quince años. Cuando muere, el dolor es real, aunque alrededor alguien diga «era solo un animal». Ese comentario, aunque bien intencionado, duele.
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