La presión de estar bien
En algunos círculos se espera que todo funcione: el matrimonio, la carrera, los colegios de los hijos, las vacaciones. Admitir que algo no va bien puede sentirse como un fracaso social. Una consulta telefónica con alguien ajeno a su entorno permite decirlo sin consecuencias.
Lo que se consulta
Matrimonios que se sostienen por costumbre, infidelidades sospechadas, hijos adolescentes con mucha presión académica, carreras exitosas que ya no satisfacen, y el cansancio de mantener un nivel de vida exigente.
Un caso ilustrativo
Una ejecutiva de cuarenta y dos años, con un puesto alto en una multinacional, consulta porque ya no disfruta nada de lo que logró. Su familia la ve como un modelo. En la lectura aparece un deseo que nunca se permitió: tomarse un año sabático. Sale con ganas de hacer números para ver si es posible.
El pueblo de siempre
Más allá de las torres y los centros comerciales, San Antonio de Escazú conserva sus boyeros, su iglesia y sus familias de siempre. Muchas consultas llegan de esa parte del cantón, donde la preocupación es cómo mantener la vida de pueblo frente a los cambios.
Discreción
La llamada no se graba y lo conversado no se comparte. Maryana no tiene vínculos con su entorno.
