Una ciudad con su propio ritmo
La agricultura —café, caña, queso— y el turismo de rafting sostienen buena parte de la economía. Muchos jóvenes estudian en la sede universitaria local y luego se preguntan si hay futuro para ellos en Turrialba.
Lo que se consulta
Familias con fincas, jóvenes que dudan entre quedarse o irse, parejas en las que uno trabaja en el Valle Central, cuidado de padres mayores y soledad en comunidades pequeñas.
Un caso ilustrativo
Un guía de rafting de treinta años lleva una década en los ríos. Le encanta, pero su cuerpo empieza a resentirse y su novia quiere estabilidad. En la lectura aparece que teme dejar de ser «el del río». Sale con la idea de formarse para trabajar en la parte administrativa del turismo sin abandonar lo que ama.
Estudiar en Turrialba
La sede universitaria local permite a muchos jóvenes estudiar sin irse lejos. Pero al graduarse, la pregunta de si hay trabajo en Turrialba o hay que irse al Valle Central aparece con fuerza, y con ella las tensiones familiares.
La consulta
45 minutos por WhatsApp, a la hora que acuerden con Maryana.
Detalles prácticos
Si vive en zona rural con poca señal, busque el punto de la casa donde mejor funcione antes de la hora acordada.
