Lo que el tarot no va a hacer
No le voy a decir en qué invertir ni qué número va a salir en la lotería del Gordo Navideño. Nadie puede hacerlo con honestidad, y quien lo prometa probablemente quiere su aguinaldo. Lo que sí puede hacer una lectura es ayudarle a mirar su relación con el dinero sin la presión de diciembre.
Las presiones de diciembre
El aguinaldo llega con muchas voces encima. La de la publicidad, que le dice que se merece un gusto. La de la familia, que espera regalos o ayuda. La de las deudas, que llevan meses esperando. Y la suya propia, que a veces solo quiere un respiro después de un año duro. Todas son legítimas. El problema es cuando decide la que grita más fuerte ese día.
Repartirlo antes de cobrar
Algo que ayuda mucho es decidir el reparto antes de que llegue el dinero. Por ejemplo: una parte para la deuda que más intereses cobra, normalmente la tarjeta de crédito; una parte para ahorro, aunque sea pequeña; una parte para la familia; y una parte para usted, para disfrutar sin culpa. Los porcentajes dependen de cada caso. Lo importante es que lo decida con calma y no en la fila de la tienda.
Piense también en enero y febrero: el marchamo, los útiles y uniformes de la escuela, los alquileres que este año subieron más que la inflación. Guardar algo para esos meses evita empezar el año endeudado.
Cuando la familia pide
En muchas familias ticas, diciembre es también el mes de los pedidos: el hermano que necesita para un negocio, la mamá que quiere arreglar la casa, el sobrino que pide para el colegio. Decir que no cuesta, y a veces no corresponde. Pero si ayuda, que sea una cantidad que pueda dar sin quedarse sin nada. Ayudar desde la escasez suele terminar en resentimiento.
Si no recibe aguinaldo
Muchas personas en Costa Rica trabajan por su cuenta o de manera informal y no reciben aguinaldo. Para ellas diciembre puede ser todavía más pesado: los mismos gastos y ningún ingreso extra, mientras alrededor parece que todos tienen plata para estrenar. Si es su caso, no se compare. Una Navidad sencilla, con lo que se pueda, no es menos Navidad.
Pensar en el marchamo desde diciembre
Un truco sencillo: aparte desde ahora una pequeña parte del aguinaldo para el marchamo y para la entrada a clases. Así el golpe de enero y febrero no le encuentra con las manos vacías ni con la tarjeta otra vez al límite. No hace falta que sea mucho; lo importante es empezar.
Las preguntas que sí sirven
En una sesión sobre dinero suelo proponer preguntas como estas: ¿en qué gasto para quedar bien con otros?, ¿qué me cuesta decir que no?, ¿qué me gustaría tener en diciembre del próximo año que hoy no tengo?, ¿qué decisión estoy posponiendo por miedo? Son preguntas que miran lo que depende de usted. Si quiere saber cómo abordo estos temas, lea tarot y dinero. Son 45 minutos de conversación por teléfono.
Los ejemplos de este cuaderno son ilustrativos, no historias de clientes. Una lectura de tarot es una interpretación simbólica: no demuestra hechos ni asegura resultados.
