Lo que yo pienso, con honestidad
Yo trabajo con las cartas del tarot como punto de partida para una conversación, no hago trabajos ni los quito. Y lo que he visto, una y otra vez, es que cuando a alguien le dicen que está embrujado y le cobran para limpiarlo, casi nunca hay un hechizo detrás. Hay una persona que está pasando un mal momento y alguien que se aprovecha de su angustia.
No digo esto para burlarme de sus creencias. Usted puede creer en lo que desee, rezar, encender una vela o pedir protección a su manera. Lo que no es legítimo es que alguien le asuste para cobrarle.
Cómo funciona el engaño
Suele empezar con una frase que asusta: «veo una sombra sobre usted», «alguien de su familia le tiene envidia», «su pareja está amarrada por otra mujer». Después llega la solución: una limpia, unos baños, unas velas especiales, un trabajo de retorno. El primer precio es bajo. Pero a los pocos días aparece una complicación y hace falta pagar más. Y si usted duda, llegan las advertencias: «si lo deja a medias, se le devuelve peor».
Así hay personas que terminan pagando cientos de miles de colones en pocas semanas, por SINPE o por depósitos a nombre de terceros.
Lo que suele haber detrás de la mala racha
Cuando todo sale mal al mismo tiempo, es humano buscar una causa única. Pero muchas veces la explicación es menos misteriosa y más pesada: un duelo que no se ha llorado, un cansancio acumulado, una relación que se terminó hace tiempo y que nadie quiso ver, un problema de salud que necesita un médico, deudas que se acumulan. Ponerle nombre a eso, aunque duela, es el primer paso para salir.
Señales para desconfiar
Le garantizan resultados sobre la voluntad de otra persona. Le piden pagar por adelantado y cada pago abre otro. Usan el miedo, a veces amenazando con daños a sus hijos o a su salud. Le piden fotos íntimas o datos que no necesitan. Le prohíben contarlo a su familia. Si reconoce dos o más de estas señales, deténgase.
Si ya pagó
No es culpa suya. Estos esquemas buscan precisamente a quien está sufriendo. Corte el contacto aunque le amenacen, guarde capturas y comprobantes y, si lo considera, denuncie ante el OIJ. Si pagó con tarjeta, consulte a su banco cuanto antes. Y cuéntelo a alguien de confianza: estas amenazas pierden fuerza en cuanto se dicen en voz alta.
Lo que sí puedo ofrecerle
En una sesión podemos mirar con calma qué está pasando en su vida y qué le pesa de verdad, sin miedo y sin promesas sobre nadie. Mi consulta es una llamada de voz de 45 minutos con un precio cerrado, ₡23.000, que se paga una sola vez. No hay limpias ni trabajos después. Puede leer también tarot y brujería, donde explico la diferencia con más detalle.
Los ejemplos de este cuaderno son ilustrativos, no historias de clientes. Una lectura de tarot es una interpretación simbólica: no demuestra hechos ni asegura resultados.
